Recibidor colgado de diseño minimalista, con dos cajones amplios que aportan almacenaje extra y mantienen la entrada ordenada. Ideal para combinar con un espejo y crear un espacio de bienvenida práctico y moderno.
Este recibidor suspendido destaca por su diseño minimalista y funcional, ideal para entradas actuales y espacios reducidos. Su silueta alargada aporta ligereza visual y ayuda a mantener el ambiente despejado, dejando el suelo libre para facilitar la limpieza. Incorpora dos amplios cajones frontales que permiten guardar llaves, documentación u otros objetos cotidianos, manteniendo el orden al llegar a casa. La combinación de líneas rectas y acabados lisos encaja a la perfección en decoraciones modernas o de estilo nórdico. Es una pieza versátil que puede acompañarse de un espejo o cuadros para crear un rincón de bienvenida acogedor.
Este mueble recibidor es de diseño minimalista, ideal para entradas modernas y espacios pequeños al ser un módulo flotante muy poco profundo (25 cm aprox.). Además, ofrece superficie para dejar llaves u objetos diarios y cuenta con frentes personalizables en distintos acabados de madera y colores lisos para combinar con el resto de la decoración.
Al ir anclado a pared y tener solo unos 10 cm de alto y 25 cm de fondo, reparte bien el peso y resulta muy estable siempre que se instale con los herrajes adecuados para el tipo de muro. Está fabricado con tablero de calidad y acabados laminados de la marca Hogladih, pensados para un uso diario en recibidores y con garantía de varios años en la mayoría de distribuidores.
Se recomienda limpiar la superficie con un paño suave ligeramente humedecido y secar después, evitando productos abrasivos, disolventes o con amoniaco para no dañar el acabado. Para conservarlo como nuevo, conviene no sobrecargarlo de peso, proteger la parte superior con pequeños fieltros bajo jarrones u objetos decorativos y revisar periódicamente los anclajes a la pared.