Mueble de TV de líneas rectas y diseño minimalista, con estructura baja y amplia superficie superior. Dispone de dos módulos cerrados laterales y baldas centrales abiertas para equipos y decoración, aportando orden y estilo al salón.
Este mueble de TV destaca por su diseño moderno y minimalista, ideal para salones contemporáneos. Presenta una estructura alargada con dos amplios módulos laterales cerrados que permiten guardar dispositivos, cables y otros accesorios manteniendo el orden visual. En la parte central incorpora varias baldas abiertas, perfectas para colocar reproductores, consolas o elementos decorativos. La base está formada por patas rectas y resistentes que elevan ligeramente el mueble del suelo, facilitando la limpieza y aportando ligereza al conjunto. Su acabado rectilíneo y limpio encaja fácilmente con distintos estilos de decoración, desde el nórdico hasta el más urbano.
Su diseño bajo y alargado ayuda a equilibrar televisores grandes y crea una línea visual limpia en el salón. La combinación de acabado tipo madera y estructura metálica negra aporta un estilo moderno-industrial fácil de integrar con otros muebles. Los estantes abiertos centrales permiten organizar equipos multimedia y elementos decorativos, manteniendo las puertas laterales para almacenaje oculto.
La estructura apoyada sobre patas metálicas amplias ofrece buena estabilidad para televisores de tamaño medio-grande, propia de los muebles TV de madera y metal. El uso de tablero tipo madera (como MDF o melamina) combinado con metal está pensado para resistir el peso del equipo y el uso diario en salones. Siempre se recomienda respetar el peso máximo indicado por el fabricante y repartir bien los equipos sobre la superficie para alargar su vida útil.
Para las superficies de melamina o tablero tipo madera, conviene limpiar con un paño suave ligeramente humedecido en agua con jabón neutro, y secar después con otro paño para evitar humedad. No se deben usar productos abrasivos, lejía, amoníaco, estropajos duros ni ceras en spray, ya que pueden dañar el acabado del tablero. En las partes metálicas, basta un paño húmedo con unas gotas de jabón suave y secado inmediato; si aparecen manchas difíciles, se puede usar un limpiador específico para metal siguiendo las indicaciones del producto.