Estantería metálica alta y estrecha, de color blanco mate, con cinco baldas abiertas que aportan ligereza visual. Ideal para organizar libros, cajas o decoración en salones, despachos o trasteros, aprovechando al máximo el espacio vertical.
La estantería TITANIA es una pieza alta, estilizada y funcional, perfecta para aportar orden y ligereza visual a cualquier estancia. Su estructura metálica, de líneas rectas y perfil fino, crea un diseño minimalista que encaja especialmente bien en interiores modernos, nórdicos o de inspiración industrial. Dispone de cinco amplios huecos abiertos, formados por seis baldas fijas bien proporcionadas, ideales para organizar libros, cajas, elementos decorativos o menaje sin recargar el espacio. El acabado lacado en tono claro potencia la luminosidad y permite que combine fácilmente con otros muebles y colores, tanto en salones como en despachos, dormitorios o recibidores. Fabricada íntegramente en metal, ofrece una estructura resistente y estable, pensada para un uso diario y duradero, a la vez que resulta sencilla de limpiar y mantener con un paño ligeramente humedecido y bien escurrido.
Esta estantería metálica alta y estrecha aprovecha muy bien el espacio vertical, ofreciendo varios niveles de almacenamiento en un mínimo fondo, ideal para habitaciones pequeñas o rincones desaprovechados. Al ser de metal pintado, resulta más resistente al peso, a golpes y a la deformación que muchas estanterías de madera o plástico, por lo que es una solución duradera para libros, cajas o decoración.
Las estructuras de acero con montantes y travesaños, como la de la imagen, se diseñan para ofrecer gran rigidez y estabilidad incluso cuando las baldas están cargadas, siempre que se distribuya bien el peso y se apoye sobre una superficie nivelada. Además, el metal de calidad mantiene su integridad estructural durante años y soporta mejor el uso intensivo que otros materiales, lo que la hace adecuada tanto para el hogar como para trasteros u oficinas.
Para limpiarla basta con pasar regularmente un paño suave ligeramente humedecido con agua y un detergente neutro, evitando estropajos o productos abrasivos que puedan rayar la pintura. Después de la limpieza conviene secar bien las superficies para prevenir la aparición de óxido y, si se detecta algún punto dañado, repararlo pronto con pintura adecuada para prolongar su vida útil.