Estantería baja de líneas rectas y diseño ligero, con estructura metálica y dos baldas abiertas que facilitan el almacenamiento y exposición de libros, decoración u objetos cotidianos en salones, despachos o recibidores modernos.
Esta estantería destaca por su diseño ligero y abierto, con una estructura metálica de líneas rectas que aporta un aire contemporáneo a cualquier estancia. Presenta tres niveles de almacenaje distribuidos en compartimentos rectangulares, ideales para ordenar libros, cajas, objetos decorativos o incluso plantas pequeñas. Su silueta es esbelta y poco profunda, pensada para aprovechar pasillos, salones o estudios sin recargar el espacio. Las patas altas facilitan la limpieza del suelo y refuerzan la sensación de amplitud. Es una pieza versátil que encaja bien en interiores minimalistas, nórdicos o modernos, y que permite crear composiciones visualmente equilibradas.
Esta estantería de metal blanco ofrece un diseño abierto y minimalista que encaja bien tanto en salones como en despachos, permitiendo tener los objetos siempre a la vista y bien organizados. Su estructura ligera facilita moverla o reubicarla cuando se cambia la distribución de la habitación.
Las estanterías metálicas con acabado en pintura epoxi o poliéster en polvo destacan por su buena resistencia al uso diario y a la corrosión, lo que aumenta su vida útil. Para una mayor estabilidad se recomienda colocar los objetos más pesados en la balda inferior y, si el fabricante lo indica, fijarla a la pared.
El mantenimiento es sencillo: basta con pasar un paño suave ligeramente humedecido con agua y un detergente neutro, secando después para evitar marcas. Se debe evitar el uso de estropajos o limpiadores abrasivos para no dañar el recubrimiento de pintura y conservar el aspecto blanco intacto durante más tiempo.